martes, 22 de julio de 2014

10.08.13 to 10.08.14 ✔

¿Alguna vez habéis oído que los quince años están para hacer locuras? No se quien fue a la primera persona que se lo escuche o en que lugar lo leí por primera vez, lo que sé es que he seguido esa regla durante todo un año. Desde un día de agosto de 2013 hasta un día de agosto de 2014. Un año entero, con sus 365 días.
¿Y os preguntareis que que he hecho durante tanto tiempo? Lo primero que recuerdo es que pasé el día de mi cumpleaños en casa con dos personas a las que les doy las gracias por haber pasado ese sábado conmigo. También recuerdo que recibí unos regalos estupendos. 
Lo que más me ha gustado de este año es que he hecho un montón de cosas nuevas. Cómo por ejemplo, que fue la primera vez que me puse unas lentillas, y no unas normales, unas de color azul; y que me costó cómo una hora ponérmelas por primera vez. Unos meses después, fue la primera vez que me puse lentillas normales de ver para ir a clase. Otra de las cosas nuevas que he hecho es que he pasado un año entero con mi móvil, y no se ha roto. Aunque le he dado mil golpes y se me ha caído al suelo otras mil veces. Pero me alegra seguir cuidando de mi LG. También he hecho locuras cómo que un 28 de febrero me teñí las puntas de mi pelo a un color rojo, y un 21 de junio me teñí entera de pelirroja. Aunque no durase mucho porque mi pelo no retiene mucho ese color. Y, llamadme loca, porque esto si que es una autentica locura, pero el 9 de junio me hice mi primer tatuaje en el hombro izquierdo, de el símbolo de yinyang y unas flores. También he hecho pequeñas cosas por primera vez, cómo la de ir a hacer un trabajo con una compañera de clase y acabar grabándonos bailando con ropa extraña o tirando globos de agua por la ventana. También he hecho cosas divertidas cómo que me he metido por primera vez a una piscina las 5:30 de la noche, llegar a casa a las 8 de la mañana  y ver a todos durmiendo y también me leí mi primer cómic manga en menos de un día. He hecho cosas que nunca habría pensado, cómo quemarme al quedarme dormida tomando el sol en semana santa con mi amiga o cómo la de andar unos kilómetros a través de carreteras y bosques sin luz solo para llegar a un Burguer King que estaba cerrado y acabar llamando a mis padres. Además este año he cumplido sueños cómo el de dormir al lado de la persona que amo, tener un peluche de hora de aventuras o llegar a ver más de 20 animes. Una de las cosas que más me ha gustado es que he pasado cuarto de la eso sin apenas esforzarme, con mi compañera de mesa, con la que teníamos hambre a todas horas, la que me incitaba a perderme clases y la que ni los profesores lograron separarnos. También he visto como dos de mis amigas han sufrido a causa de otras personas que no deberían haber aparecido en un principio. Y sufrí ataques de felicidad, uno el 4 de noviembre y otro el 20 de junio, al saber que se separarían de esas personas que les hacían daño. Como bien sabéis, la gente entra y sale de nuestras vidas casi tantas veces como aire respiramos. Como un 10 de abril, conocí a una acosador que pudo haberse convertido en un gran amigo y las cosas se torcieron 3 meses después. O como un 23 de julio, que conocí a un chico que se enamoró al verme y a la semana se olvidó de mi. Quiero conocer personas que sí vengan para quedarse y que la historia dure un poco más. Porque el amor hiere, y a veces separa personas, y a mi es lo que me duele. 
He tenido muchas experiencias nuevas, la mayoría han sido buenas, asique no me quejo. Solo digo que si has estado a mi lado durante este año me habrás visto cambiar, pero seguro que alguna vez me hiciste reír, asique gracias. Sé que las cosas cambian mucho de un año para otro. Lo único que espero es que este siguiente año que va a venir sea igual de divertido, con las personas a las que quiero con locura, porque la juventud esta para hacer locuras; no lo olvidéis.

jueves, 13 de febrero de 2014

Día trece, trece meses. XIII♥

Trece, si. 13 es el sexto número primo, después del once y antes del diecisiete. Es el octavo término de la sucesión de Fibonacci, después del ocho y antes del veintiuno. Su cuadrado es 169. Su sumatorio es 91, que es 13 por 7 ó 13 semanas, duración de una estación.  En una serie de 13 elementos, el central es el septimo. Si puede que yo no sea muy de matemáticas y de hacer cuentas, pero si hay algo que es verdad, que este número significa algo especial para mí. 
Se trata de una superstición antigua fuertemente arraigada en nuestra cultura, hasta el punto de llegar a hablar de una enfermedad (triscadecafobia) en aquellas personas que tienen miedo a este número. Esta superstición parece venir del hecho de que a la mesa de la Última Cena trece personas se sentaron y en menos de 24 horas, dos de ellas estaban muertas. En España y Latino-américa los días martes 13 se consideran de mal agüero, y lo mismo ocurre con los viernes 13 en Francia o América. Algunos datos curiosos como el hecho de que se evite este número en la Fórmula 1, que en algunos portales se omita el número 13 o que en Madrid no exista la línea 13 de autobús. En algunos hoteles se evita utilizar el piso 13 para clientes y se utiliza para servicios. También se omite el número 13 al asignar ubicaciones dentro de un avión (se suele sustituir por "12bis"); estos sucesos demuestran este recelo en nuestra sociedad. En muchos países occidentales, el 13 es visto como un número de la mala suerte. En la mayoría de edificios en América Latina no se cuenta el piso 13, así que los ascensores lo evitan si existiera. Los tanques criogénicos de Oxígeno de la misión espacial "Apolo 13" explotaron en pleno vuelo, poniendo en riesgo la vida de los tripulantes, curiosamente, un Viernes 13. Y 13 es el número de basílicas originales de la cristiandad. Otros ejemplos están en algunos equipos deportivos cuando nadie quiere lucir el dorsal 13. 
Pero nadie sabe que el 13 era también un número sagrado para los mayas, el cual representaba las 13 fases lunares. Fue ampliamente utilizado en sus calendarios y sincronarios; y 13 son los ciclos "baktun" de la cuenta larga del gran ciclo maya. Que 13 semanas es la duración de cada estación. Que durante cada semana el planeta Tierra gira 7 veces mientras se traslada una distancia en la que el Sol cabe 13 veces. Que este es el número favorito de los aquelarres. Que el año es divisible en 13 meses cuadrados. Y que dado que el número trece reúne el número 1 y el 3, sería el número del Dios trinitario, (El Uno en los Tres). Odiando el demonio a Dios infinitamente, eso incluye este número y así habría extendido la superstición, al provocar desgracias en sucesos relacionados con ese número.
No es que realmente traiga mala suerte el número 13. Puede que ese sea el significado que nosotros le damos. Será porque solo vemos lo malo y no lo bueno de este número.
Así pues, este número rechazado en hoteles y deportes, rechazado en loterías, omitido en autobuses, aviones, calles y edificios. Donde los supersticiosos le temen, y algunos lo sufren. Pero nadie se acuerda de que el 13 de enero de 1969 Los Beatles lanzaron el álbum de 'yellow submarine'. Que un día 13 nació Mickey Mouse. Que cada año la luna da 13 órbitas completas a la tierra. Que un martes y 13 empezó la unificación de las dos alemanias. Que el 13 de abril es el día mundial del beso, y el 13 de septiembre el de mirar el vaso medio lleno. Y lo más importante: se necesitan 47 músculos para enfadarse y solo 13 para sonreír.

miércoles, 22 de enero de 2014

Invierno.

Y poco a poco se va notando como dejamos de suspirar y ver salir vaho de nuestra boca por las mañanas. Estamos dejando de abrigarnos de arriba a abajo solo para salir a la calle 5 minutos, y también empezamos a dejar de llegar corriendo a casa para poner la calefacción y cubrirnos con una manta mientras nos bebemos una taza llena de chocolate caliente y churros. Dejamos de salir corriendo de la ducha e ir a taparnos lo antes posible. Cada vez pasamos menos horas cerca del radiador y dejamos de estar esos días en casa mirando por la ventana como nieva, o cuando estamos medio dormidos y escuchamos a la lluvia caer mientras estamos calentitos en nuestra cama. Dentro de poco dejaremos de buscar los guantes que más abriguen y las bufandas kilométricas. Se acabó eso de encender la chimenea y quedarte pensando en tu mundo mientras miras el fuego. Se acabaron los días en que no sabes si es de día o de noche de tantas nubes que hay en el cielo y de lo negro que está. Dejamos de ver adornos de navidad hace mucho y también estamos dejando de ver las calles llenas de una niebla espesa donde no se veía ni el final de la calle. Ya no empañaremos cristales con nuestro aliento y dejaremos de escribir en los cristales de los coches mientras vayamos andando por la calle. Se terminó mirar qué gota cae antes en los cristales de nuestro coche mientras llueve. Se acabó todo eso de comer comidas ardiendo y pasamos a encender el horno cada vez menos. Dejamos de coger resfriados cada dos por tres y se acabó eso de ir con las nariz y las orejas rojas y de tener las manos tan frías de llegar al punto de que no las sientes. Se acabó eso de estar abrazados por el frío y de no salir de casa por ser como un animal invernando. Y por ultimo, se va a terminar eso de que el sol se vaya a las 6 de la tarde. Decid lo que queráis, de que el invierno es lo peor del mundo. Pero para mi no hay cosa más bonita, es la estación del año que más ansío. Puede que tenga cosas malas, pero comparadas con las buenas no son tan malas. Invierno, te estaré esperando a finales del 2014.