Nuestro chico especial - para cada persona diferente.
Se podría empezar a hablar sobre un modelo del que a todas nos gusta, pero eso ya sería meterme en modas pasajeras; chicos rubios altos y fuertes. Ese un chico modelo para nuestro pensamiento.
Pero que pasaría si queremos profundizar? Con todas las millones de mujeres que hay en este planeta azul, es casi imposible que a dos personas les gusten las mismas cosas. Unas los prefieren con los ojos claros y otras los prefieren con pelo corto.
Pero yo no insistiré en el físico. Vanitas vanitatis. Es decir; vanidad de vanidades. Todo lo material, en este caso, el físico, con el tiempo se deteriora. Por eso, cuando abrimos un regalo, lo primero que tiramos es el papel que lo envuelve. A mi me van otras cosas. Cosas como que un hombre sepa hacerme reír. Es como un requisito indispensable; necesito que esa persona al final del día, me haca reír para olvidar los malos momentos. Al igual, necesito una persona con un gran corazón, uno muy grande que pueda contener y guardar todo el amor que yo le pueda proporcionar. Estos entre otros requisitos, menos especiales que aun así conquistarían a una pequeña persona como yo. Que no soy gran cosa, pero por mi portada no conocerás el tema del libro. A mi hay que leerme. Y en la letra pequeña pone que soy frágil. Necesito a alguien que sepa cuidarme. Que sea cariñoso, detallista, y paciente.
(Y para reflexionar, piensa en esto: ¿Estas segura de que vas a encontrar a tu chico perfecto? Ahí está la diferencia. Puede existir un chico perfecto o un chico ideal. Un chico perfecto es todo lo bueno que queremos que tenga, pero en realidad, lo que queremos es que nos haga felices. Da igual si tiene muchos o pocos defectos. [para acabar] )
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